“El cliente es lo primero”. ¿Cliché o realidad?

“El cliente es lo primero”. ¿Cliché o realidad? 2134 1241 Proprom

Seguramente a lo largo de tu vida has escuchado infinidad de veces por parte de empresas, organizaciones, agencias, etc. estas palabras “el cliente es primero” y si bien, lo dicho es cierto, ¿cuántas veces realmente se pone al cliente por encima de cualquier interés?

El Mindful Marketing es una técnica que ha llegado pisando fuerte este 2021, en resumen, es la forma consciente de llegar a los clientes. Si te interesa conocer un poco más de esta estrategia continúa leyendo este post.

El mindfulness es una técnica de relajación con orígenes en la filosofía oriental que nos ayuda a centrarnos en el aquí y ahora, pero, ¿cómo se traduce esta filosofía en el mundo del marketing? Pues básicamente a través de esta técnica se busca conectar cada una de las partes de la organización y más allá de “hacerla ver”, realmente hacer una organización socialmente responsable, tanto con sus clientes como con sus colaboradores. Las empresas ya no se conciben como máquinas de hacer dinero, sino como instrumentos para impactar en la sociedad y provocar cambios positivos.

A través de esta estrategia se busca realmente conocer a nuestra audiencia y no solo quedarnos en satisfacer sus necesidades sino en conocer que es aquello en lo que creen, lo que apoyan y lo que realmente los mueve como seres humanos. El Mindful Marketing no es una técnica superficial, sino un enfoque para replantearte el propio significado de tu empresa.

Esta técnica busca en todo momento:

La consciencia:

La esencia del Mindful Marketing, es la consciencia. A través de esta técnica se busca la solidaridad entre personas y el cuidado al medio ambiente para guiar todas las acciones de la empresa, desde el diseño de productos y servicios hasta las campañas publicitarias. Es guiar cada uno de los pasos de la organización de una forma más humana que mecánica entendiendo que cada uno de los pasos que se den pueden o no afectar a un tercero.

La intencionalidad:

Que nuestras palabras no únicamente se queden en ello, el mundo digital muchas veces provoca lo que llamo “navegadores pasivos”, que son todas aquellas personas que se quejan o que dicen hacer algo, pero al momento de la acción, o de demostrar realmente sus valores, dan un paso atrás. El Mindful Marketing necesita de reflexión y sobre todo de acción.

“Después de la acción consciente, llega la reflexión consciente”

La conexión:

A través de esta técnica se busca conectar de forma sincera con los clientes, realmente enseñar la cara de la organización y lograr que tal se identifique con los principios y valores de las personas. Entender que las organizaciones no son entes inhumanos, son un conjunto de humanos, hablando con otras personas, no existe un superior ni un inferior solo dos individuos en busca de algo. Y qué mejor que exista un ganar-ganar. Para lograr esta empatía la organización tiene que ser capaz de ponerse en los zapatos de la audiencia y comprender que causas les importan realmente a sus espectadores.

Ejemplos de empresas que han puesto en práctica el Mindful Marketing

Lush: Es una empresa minorista de cosméticos.

Dentro de sus principios base se encuentra la conservación del medio ambiente y la defensa de los derechos humanos. Además, ha desarrollado proyectos como el fondo solidario “Charity Pot”.

Natura: Es una empresa de origen brasieño fundada en 1969.

Los pilares que impulsaron a esta marca fueron su influencia en la auto percepción de las personas y el interés que denotan en las relaciones entre la satisfacción del cliente y un buen equipo de ventas.

Su imagen está totalmente guiada hacia la sustentabilidad, debido al uso de materias primas naturales, con prácticas en pro del cuidado del medio ambiente y proveyendo apoyo social al emplear gran porcentaje de la Amazonía brasileña.

Estos son solo dos ejemplos de muchas de las empresas que actualmente se están interesando por cambiar y construir un mundo mejor. Más allá de las técnicas o estrategias, la forma de vender y/o acercarnos al consumidor día a día tiene que adaptarse y ahora más que nunca mostrar un rostro sincero y empático con la situación social, económica, política y sobre todo ambiental. Y basándonos en ello lograr un desempeño coherente que nos lleve a construir empresas y sociedades mucho más empáticas.